Maletines viajeros: travesía literaria

21 noviembre 2022 / By Walid Pimienta

¿Cómo nos hacemos lectores? ¿Cómo nace un lector, una lectora? Dicen los expertos que cuando niños y niñas reciben los estímulos, la motivación temprana necesaria, si tienen contacto con un lector o lectora, hay mayores posibilidades de que sigan el camino de los libros. El acercamiento a la música, rondas, juego, librerías, bibliotecas, ludotecas, la visita y la proximidad a la diversidad de manifestaciones artísticas y espacios cultuales en la infancia, favorecen la formación de lectores.

Un niño o niña que se educa en un ambiente lector, sea éste el hogar o la escuela, en la comunidad, un niño o niña que ve a un adulto leer, seguramente querrá imitarlo; una niña o niño que se alimenta de historias de su abuela, de su madre, se nutre y alimenta de esa palabra viva compartida. Un estudiante que escucha cuentos en voz alta, poemas, fragmentos de novelas, un buen relato, semana a semana, permanentemente, se acostumbra a escuchar narraciones al punto de integrarlos en su vida y necesitarlos; un grupo de niños en la escuela que ven libros, -en su rincón de lectura, en su biblioteca escolar, con su maleta viajera- los abren, los eligen, los tocan, teniendo contacto directo con ellos, crean una relación habitual con los libros teniéndolos como objetos cercanos. Y es precisamente allí, en el ejercicio frecuente, en ese contacto constante, en la relación directa con las palabras, con los libros, las ilustraciones, en el encuentro real entre libro y lector o lectora, justo allí está el secreto de la formación de lectores.

Los lectores no surgen de la nada. Antes hubo una voz, un libro, una imagen, una palabra, un arrullo, un canto, una película, una historia, una pregunta, un silencio, un adulto leyendo, una voz susurrando, la proximidad al arte, al mundo de lo simbólico…

 

¿Qué es un maletín viajero?

Permanentemente nos preguntamos qué hacer para llevar la lectura y la escritura a nuestras instituciones educativas, qué estrategias integrar a nuestro accionar docente que renueven e innoven las maneras de compartir la experiencia de leer con niños y niñas.

Bolso viajero, maleta viajera, maleta itinerante, la maleta pedagógica, puede definirse como una herramienta, recurso didáctico, estrategia pedagógica y en algunos casos incluso, como servicio de la biblioteca escolar y bibliotecas públicas.  Su implementación beneficia a toda la comunidad educativa, no solo al estudiante, fortaleciendo su proceso de aprendizaje, contribuyendo además a la formación del maestro y maestra pues le permite actualizar sus conocimientos, replantear su didáctica, su pedagogía, es decir, la manera en que interactúa con sus estudiantes.

Al interior del salón la maleta viajera puede cumplir muchísimas funciones. No se trata únicamente de solucionar la problemática del acceso al libro; si se potencia su uso, la maleta permite trabajar diversos contenidos y temáticas para los estudiantes, además, con ella se puede tratar de dar respuestas a necesidades y situaciones específicas, puede estar pensada para acompañar procesos académicos, del mismo modo, trabajar diversos contenidos de una manera más dinámica e interactiva.

Una maleta viajera puede cumplir el objetivo de divulgación de diversidad de temáticas, en diferentes áreas del conocimiento, por medio de contenidos didácticos, que fortalezcan el proceso educativo. La maleta viajera es una herramienta, un apoyo para el docente de todas las áreas y grados; permite dinamizar saberes, compartir experiencias, movilizar procesos de lectura, escritura y oralidad.

Así mismo, si hay una planificación previa, y objetivos claros en relación al uso de la maleta, con contenidos previamente estipulados, se fortalecerán los conocimientos por medio de experiencias agradables y divertidas para los estudiantes.

La maleta como recurso educativo entra entonces a cumplir un rol de aliado del docente. Puede igualmente organizarse y presentarse según las necesidades, intereses y el contexto de los estudiantes. Desde allí puede surgir el plan lector, se transversalizan actividades, se generan y desprenden otro tipo de acciones como clubes de lectura, lectura en espacios no convencionales, fiestas de la lectura, círculos de lectura, mesas redondas, etcétera. En este sentido, la maleta viajera puede ser un elemento fundamental en la planificación y ejecución los proyectos transversales de lectura, escritura y oralidad de la institución.

Qué guarda la maleta…

¿Qué cabe en una maleta? Un secreto, un viaje, un libro… Una maleta viajera es la palabra andante, son libros abiertos, es literatura viva que se mueve y transita en el salón de clase, en el patio, en la hora del recreo, en los pasillos. Maletines viajeros es la inmersión en la travesía literaria. Es la posibilidad de acercar a niños y niñas a literatura de calidad que les permita acceder a la experiencia estética y cultural de la lectura.

II

Cómo dinamizar la maleta viajera, cómo realizar su implementación

Como toda travesía, los maletines viajeros

Itinerario del viaje

Maestro, maestra:

Explora

Primero revisa tu maleta. Abre cada uno de libros, hojéalos/ojéalos, puedes anotar y organizar por géneros literarios, temáticas, autores, autoras. Recordemos que el amor por la lectura se contagia, se transmite, en ese sentido primero debes ser tú quién lea y se familiarice con el contenido, con las editoriales, autores, ilustradores, formatos…

Lee

La maleta viajera es para ti, para que esas lecturas las incorpores en tu vida personal y profesional, y asimismo en tu labor docente, la lectura y la escritura son prácticas socioculturales, ejercicios permanentes que en la práctica vamos incorporando a nuestra vida.

Selecciona

Escoge algunos de los libros que más te llamen la atención y que quisieras leer, puedes iniciar con unos dos o tres y así progresivamente, la idea es que tú también crezcas como lector lectora, que están lecturas se sumen a tu itinerario lector.

Planea

Luego de que te hayas familiarizado con los libros, planifica con algunos de ellos actividades para tus estudiantes, recuerda que la maleta viajera es una biblioteca itinerante, puedes planificar actividades como círculos de la palabra, clubes de lectura, intercambios de libros, círculos de la palabra, mesas redondas…

Comparte

Circulación del libro al interior del salón y de toda la institución educativa es fundamental. Los libros deben circular, es importante que los libros se muevan y transiten, para iniciar puedes seleccionar un libro viajero y en una hoja o cuaderno de registro llevar el control del estudiante que se lleva el libro, de los libros más leídos, de los preferidos por los estudiantes.  Recordemos que leer es un derecho. La maleta viajera debe deambular y recorrer varios grados, espacios y territorios.

Registra

Puedes usar una bitácora para ir sistematizando el proceso. Allí puedes anotar qué libros compartiste con tus estudiantes, dónde leyeron, algún comentario que desees resaltar en el encuentro con los niños y niñas. Ideas, propuestas, preguntas, sugerencias. Esto permite continuar planificando actividades a partir de los deseos y gustos de los estudiantes. Es muy importante sistematizar el proceso, evidenciar los logros, los avances.

Artículo de Anabell Posada R. Licenciada en Letras. Apasionada por la literatura japonesa.